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Vivimos en un narco-Estado y nuestro gobierno es una mafia

06/15/2007
Lo que acaba de pasar con la elección de los miembros del TC demuestra el estado calamitoso en que se encuentra nuestro sistema político peruano. Sistema político que en la actualidad solo sirve de fachada para que diversas bandas delictivas operen en el país. Dichas bandas tienen sus agentes dentro del Poder Judicial, del Congreso y del Ejecutivo. Solo esto explicaría la forma cómo se utiliza los recursos del Estado a favor de unos cuantos. No sería extraño que uno de los cabecillas de estas mafias sea el propio Presidente.

Esta afirmación puede encontrar más de un asidero. No solo se encuentra en los escándalos de los congresistas de los días pasados, que demuestran el tipo de moralidad política que rige a los políticos “profesionales”. NO seamos ingenuos, no se trata de excepciones, sino de muestras de un problema mayor, que no puede ser exhibido (según algunos periodistas), a menos que nos queramos tumbar todo el sistema político actual. Justamente, lo que deberíamos hacer. De ser excepciones, cómo se explican esas defensas desvergonzadas de actos que son delictivos, por parte de los congresistas electos; y lo peor, como se explica que no haya una sanción moral por parte de la población, que tomando las calles exija su destitución. Canchaya (UN) sigue aludiendo a su inocencia, Menchola (UN) ha sido exculpado por la Comisión de Ética del Congreso, Tula Benites (APRA) es defendida por el Apra, aún no hay una acusación clara contra Pando (AF) , y aún no se sabe nada de los resultados de las investigaciones contra María Helvezia Balta (APRA). Es decir, aquí no pasó nada.

Lo del TC ha destapado las formas como se dan componendas políticas entre las diversas agrupaciones políticas. Todas tienen rabo de paja, incluyendo al PN y UPP. No se tiene como objetivo máximo el bienestar general del país, como se suele decir durante las campañas electorales, sino los fines particulares de cada organización. Fines que implican acaparar mayor poder político y económico. Así se explica como salen elegidos, de manera impronta y sin mayor debate, dos personajes altamente cuestionados por la prensa independiente (que aún queda alguna). Javier Ríos Castillo fue procesado por defraudación tributaria al no declarar sus ingresos a la SUNAT como abogado de la U. Ricardo Palma. También, estuvo involucrado en la compra de máquinas para interceptaciones telefónicas, para usarlas en dicha universidad. Además, sus vínculos con el fujimontesinismo son muy estrechos. A su vez, Vladimir Paz de la Barra fue acusado en 1985, durante su época de juez, de desaparecer el expediente judicial del narco Evaristo Porras (Papa Doc).

Evidentemente, eso no es todo. La forma como se ha llevado la designación de los nuevos miembros del TC solo ha confirmado lo que el resultado demuestra, el vicio total que se le debería dar a todo ese proceso. Claro esta, que eso no va a pasar, porque a un Estado mafioso como el nuestro poco le importa la transparencia y el bien común. Sino me creen, pregúntenle a cualquier aprista cual es el poder político de Mantilla dentro del Apra.

¿Por qué estaba reunido Ríos con Mantilla (nexo de García con Montesinos), con Óscar López Meneses (agente de Montesinos) y con dos militares de alto rango? Cuando ya se sabía la pronta confirmación de su elección. ¿Por qué la bancada fujimorista y el Apra presentan un unido bloque para la elección del TC? Como dice un comentarista político, resulta extraño que cuando se está por extraditar a Fujimori se elija un representante político del mismo como miembro del TC. Pero ya renunció, me dirán algunos. ¿Y la alianza que tienen con el Apra? La segunda Vicepresidenta cree firmemente que Fujimori no es un criminal, y tanto el Presidente como su Premier insisten en que no hay que politizar el asunto, cuando su naturaleza no es más que política, tal como lo señaló el siempre lúcido Nelson Manrique.

Pero sigamos, el meollo de este narco-Estado no termina aquí. Recordemos los vínculos estrechos de Montesinos con el narcotráfico, que era conocido incluso por la CIA, y a la par las campañas mediáticas, con felicitaciones de USA incluidas, donde se recalcaba la lucha contra los narcotraficantes. Lo único que pasaba en el fondo, era la utilización del poder militar del Estado para combatir otras bandas de narcotraficantes que ocupaban espacio dentro de su propio terreno comercial. Con la caída de Fujimori esto no ha terminado. El caso de la Fiscal de la Nación es el mejor ejemplo para ello. Está acusada de entopecer las investigaciones que involucraban a Zevallos con el tráfico de cocaína en sus aviones. Su esposo es sindicado como mano derecha del propio Zevallos. Curiosamente, para nuestro Poder Judicial, esto no resulta convincente. Hoy Perú 21 ha denunciado que al parecer el Consejo Nacional de la Magistratura entorpece las investigaciones contra la Fiscal de la Nación. Otorongo no come otorongo.

Por último, el APRA nunca ha tenido una posición firme con respecto a Mantilla, ni una explicación coherente de cómo aún tiene tanto poder político dentro de su agrupación. ¿Creen realmente que un partido tan vertical, disciplinado, y caudillista como es el Apra no tomó la decisión política para que su Secretario General se reuna con Montesinos? ¿A qué se debe que Mantilla tenga tantos seguidores? La verdad es esta, Mantilla es reconocido como una especie de martir dentro del Apra, porque no acusó a nadie, porque de alguna manera enferma, defendió al partido. Cuando la decisión de entrevistarse con Montesinos fue una decisión conversada y acordada, y obviamente que conocida, por la dirigencia nacional del Apra. Se dice que todos menos Meche Cabanillas estaban enterados del asunto, y también se dice que Villanueva botó de su casa a Mantilla al saber tal proposición.

Ahora, ¿cómo corroborar esto? Saquen sus propias conclusiones.
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One Comment leave one →
  1. Manito de cuy permalink
    06/15/2007 6:05 PM

    El asunto es mas tétrico de lo que parece a simple vista.

    Unicamente por un azar del destino (y por la torpeza de Javier Rios, dicho sea de paso, de festejar antes de tiempo) se pudo advertir la torpe maniobra de copar el TC, hombre severamente cuestionado por sus negociados con la universidad Ricardo Palma y San Martin.

    La verdad es que existe un plan orquestado para el copamiento de esa institución. Por qué?, pues sencillamente por que se vienen una serie de modificaciones legales que pueden ser severamente cuestionadas y se requiere de una institución que sirva como “escudo” a las modificaciones legales.

    Como dijera Alan Garcia, en política no hay casualidades ni se puede ser ingenuo.

    MANGA DE SINVERGUENZAS !!!

    QUE SE VAYAN TODOS !!!
    QUE SE VAYAN YA !!!!

    .

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