Skip to content

Francia: basta ya

11/13/2015

Por: Mg. Héctor Huerto Vizcarra

Tres jóvenes entran vestidos de manera deportiva, jeans y abrigos, como los más de cientos asistentes del concierto de heavy metal de una banda estadounidense. Hasta ese momento nada parece fuera de lo común. Entre tanto, en las afueras del estadio de fútbol de París, un sujeto taciturno de mediana edad, parece merodear por el lugar, como si no tuviera un destino claramente establecido. Dos personas más parecen hacer lo mismo en otras zonas de los exteriores del estadio. Nadie parece sospechar nada. De hecho son personas como cualquiera dentro de un país marcadamente multicultural. Mientras que en el estadio, la multitud espera ansiosa a su selección para la segunda parte del partido, donde Francia tiene un encuentro amistoso con Alemania. La noche se prepara para desplegarse con todo su esplendor pero nadie parece prever que ese despliegue sería distinto.

Benjamin Cazenives, un joven francés que en esa noche disfrutaba de un concierto de metal, se vio pronto rodeado del caos absoluto. La gente ha empezado a correr despavorida, se han oído balazos y los miembros de la banda que se encontraban en el escenario han tenido que tenderse al suelo. A Benjamin no le queda otra que correr para esconderse. Ha perdido de vista a sus amigos y no entiende lo que está pasando mientras ve sangre por todos lados. Los gritos han reemplazado a la música y la muerte se impone.

En otro lado de la ciudad, una camioneta rauda se detiene cerca al restaurante “La pequeña Cambodia”, varios hombres bajan armados y disparan ráfagas de fuego contra los comensales. Todo dura menos de un minuto. El silencio le sucede a la masacre. De pronto, aparecen fuerzas del orden que intentan repeler a los atacantes y la balacera se desata de nuevo. En tanto, fuera del estadio se escuchan tres fuertes explosiones. Han detonado bombas, uno de los atacantes, al parecer, se ha inmolado con una de ellas. Más muertes y más destrucción.

Luego de esto, mientras el presidente de Francia, que se encontraba viendo el partido, huye del estadio con un helicóptero, en la sala Bataclan la tragedia no aminora su ritmo. Benjamin, el joven francés, es testigo de eso. – Están ejecutando a los rehenes – le cuenta nervioso a una amiga por teléfono. Efectivamente, desde fuera de la sala de conciertos, se sigue escuchando disparos. Se dice que hubo más de cien muertos pero todavía no hay una cifra exacta.

El horror queda al descubierto tras estos ataques y la humanidad una vez más es interpelada por la violencia. Mientras, los muertos se siguen contando: 2 en el estadio de Francia, 18 en el boulevard de Charonne, 5 en la calle de Fontaine-au-roi, 14 en la calle Alibert y 1 en el boulevard Voltaire. ¿Cuántos más tienen que morir? ¿No basta lo de Palestina, Siria, Nigeria y ahora Francia? ¿Cuánto falta para que nuestra Humanidad pueda reencontrarse con la humanidad?

Lo peor es que esta situación puede empeorar. Todo depende de cómo Francia calibre su respuesta frente a la violencia. Si se desata más violencia, lo único que se consigue es más muertes y destrucción. Nosotros lo sabemos con el Conflicto Armado Interno. Basta ya.

atentado en París

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: